Entre los principales problemas ambientales que encontramos en la zona costera en
Guanacaste podemos indicar que
una de cada tres edificaciones incumple las normas antisísmicas, hay insuficientes planes reguladores de las Zonas Marítima-Terrestre (ZMT), uso indebido de los recursos naturales, fuerte explotación de la industria turística en las zonas costeras, agua insuficiente para la demanda, y escaso interés de las municipalidades por controlar el desarrollo constructivo
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El obispo de Tilarán, Victorino Girardi, criticó la deforestación, el mal manejo del recurso hídrico y el desarrollo turístico desmedido que sufre la provincia de Guanacaste. Girardi hizo las observaciones y denuncias en una carta pastoral presentada el pasado 19 de junio, en el marco de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús.
El obispo criticó los megaproyectos turísticos, “aquellos que convierten penínsulas, playas y bosques en verdaderos enclaves”, y solicitó al Instituto Costarricense de Turismo (ICT) promover a los pequeños empresarios turísticos. También señaló que se debe fomentar un turismo solidario, tanto con los vecinos de la zona como con el medio ambiente.
Algunos consideran que la llegada de vuelos directos al Aeropuerto Internacional Daniel Oduber -en Liberia- desde Norteamérica, ha promovido un vertiginoso crecimiento en esta provincia y muchos de los turistas regresaron para quedarse a vivir o invertir, lo cual genera especulación con en el precio de las tierras y el traspaso creciente de estas a mano de extranjeros, lo cual ha aumentado las quejas por el desarrollo con escasos controles y planificación, con consecuencias visibles para el entorno ambiental y la calidad de vida de las comunidades.
Toda la región muestra un desaforado proceso constructivo, en el que se quiere aprovechar cualquier espacio, sin importar sus condiciones topográficas, por lo que es común ver el tractoreo de empinadas laderas, cerros y márgenes de cauces.
Uno de los mayores críticos a la expansión turística -que se da en la otrora tierra de los indígenas chorotegas- es el sacerdote católico Ronal Vargas, recientemente absuelto por un tribunal, tras denunciar el procedimiento irregular mediante el cual unas tierras adjudicadas a campesinos por el Instituto de Desarrollo Agrario, terminaron en manos de una sociedad anónima de la que forman parte el mandatario Óscar Arias y su ministro de la Presidencia y hermano, Rodrigo.
Para Vargas, las municipalidades guanacastecas y otras instancias de gobierno favorecen con sus políticas la compra de terrenos por parte de los extranjeros y la obtención de permisos, para la posterior construcción de viviendas, hoteles y locales comerciales, especialmente en la parte costera de la Zona Marítimo-Terrestre (ZMT).
Durante sus tres años como sacerdote en el cantón de La Cruz, observó cómo "la Municipalidad obviaba los procedimientos mínimos" a la hora de aprobar los permisos de construcción.
La llegada masiva de turistas y nuevos moradores a las tierras guanacastecas le ha metido una presión especial a la Zona Marítima-Terrestre, que es la más apetecida por su cercanía con las playas y porque tienen las mejores vistas hacia el mar.
De los 1.241 kilómetros de costas que tiene Costa Rica en el Océano Pacífico, 460 kilómetros pertenecen a la provincia de Guanacaste. Este hecho le otorga su quizás mayor potencial turístico y también un buen número de problemas en torno a este desarrollo.
Esto lo confirmó la coordinadora de la Unidad Técnica de la ZMT de la Federación de Municipalidades de Guanacaste, Mariela Campos, quien aseguró que las construcciones en zonas públicas son la mayor fuente de problemas.
Dicha instancia tiene como objetivo fortalecer la capacidad de los municipios para manejar de manera sostenible la ZMT y promover ordenamiento territorial integral. Para ello cuentan con especialistas en informática, geografía, topografía, derecho, e ingeniería civil.
De acuerdo con estudios de esa unidad, "todas las municipalidades analizadas con ZMT cuentan con problemas similares y con las mismas carencias a la hora de gestionar sus propias zonas costeras". Se agrega que el desarrollo turístico en el litoral Guanacasteco se ha producido de una manera espontánea, sin conceptos de ordenación que reconozcan la singularidad y especificidades del espacio turístico y de su dimensión territorial.
Por otro lado en un análisis sobre el Estado de la Nación que habla sobre la contaminación marino costera, se indica que la construcción de marinas turísticas cerca de ecosistemas sensibles podría impactar corales, pastos marinos y manglares; asimismo en el mantenimiento de las canchas de golf se aplican sustancias tóxicas. Aparece otra especie de dinoflagelado en las mareas rojas del golfo de Nicoya, no es tóxica para humanos pero sí nociva para peces, arrecifes coralinos y afecta la calidad del agua para el turista y las comunidades locales. La descarga de aguas continentales y de aguas servidas de poblaciones costeras da como resultado la mala calidad sanitaria de varios sitios costeros, numerosos casos están documentados a lo largo de ambos litorales, siendo la situación más crítica en la zona marino costera de la cuenca del río Tárcoles, en dónde los habitantes de las partes media y baja de la cuenca se exponen a enfermedades de transmisión hídrica. En este sentido, el Programa Bandera Azul Ecológica es un estímulo para la protección de las aguas dulces y costeras, con un enfoque territorial desde el bosque hasta el océano
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Los problemas ambientales relacionados al desarrollo económico y social están siendo desde hace algún tiempo tenidos cada vez más en cuenta, como lo vimos en los temas que hemos abordado anteriormente sobre desarrollo sostenible.
En mi opinión, la principal solución a los problemas ambientales, es la educación ambiental en todos los niveles y sectores de la sociedad. Así como respeto de parte de las autoridades a la normativa ambiental ya que la corrupción se hace presente en muchas ocasiones. Es importante que todos los gobiernos locales cuenten con una debida planificación en el área urbanística y un estricto control sobre los permisos de construcción que otorgan en estas zonas.